Recuerdo cuando estaba en mi anterior casa lo que hacía cuando no podía dormir. Me encerraba en el baño, me encaramaba a la ventana y miraba por ella a la noche iluminada por farolas y las luces de las casas. ¿Y si cada luz era una persona sin dormir? ¿Cada luz es un alma a la que Morfeo había dado la espalda esa noche?
Daba que pensar....El caso es, que veía, y veo, muchas cosas, después no se dice nada al respecto, pero se ven. Se ve, como muchas de esas luces se convierten en personas y ves que su historia duele, hace llorar, por alegría o pena, algunas historias dignas de la gran pantalla, otras dignas de la peor de las pesadillas.
Se ven Maestros en Comer Techo, personas que piensan más de la cuenta, a las que la vida les dio más palos que centímetros de cuerpo tienen para recibir, o simplemente les aplasto un tronco. Personas que solo pueden ponerse música y llorar mientras rezan para que el sueño les quite la conciencia y poder despertarse cuando todo haya pasado.
Personas que se aprenden de memoria fotos que les duelen como mil dagas ardientes atravesando a la vez su piel solo porque así duele menos el respirar. ¿Exagerado? Lo he visto con mis propios ojos, el sentir el dolor de esa persona aunque sea la que más sonría a tu alrededor, mirar a esa persona y ver que el dolor le atormenta bajo unas ojeras mal ocultadas. Se ven cosas, pero no se dicen.
Esa persona que se atormenta día, noche, madrugada, tarde, mañana y mediodía por su cuerpo o su forma de ser. Personas que se sienten fuera de este mundo de mierda, que sienten que nadie daría ni un misero céntimo por ellas, aunque no sepan que otra persona este sin dormir esperando tener fuerzas y valor al día siguiente para decirla todo lo que siente.
También es lo contrario, personas que miran al cielo estrellado, sonriendo porque todo va como ni en sus mejores sueños. Personas afortunadas en este vida, que por gracia divina, no tienen grandes problemas por los que pasarse noches en vela. Zorionak a esa gente.
También hay personas dejándose horas de sueño y tiempo de su vida en estudiar algo que luego no utilizarán para nada, pero les obligan a ello. O personas comiendo techo de una casa en la que les queda poco tiempo por culpa de los números, de los negativos del banco o de los años.
Tantas cosas se ven y no se dicen.
No veas solo, ayuda. No cuentes, actúa. Quizás, esa sea la única forma de que Morfeo no te de la espalda.
Pero esta noche nah....esta noche muchas de esas luces que estaría viendo si aún viviera allí estarán encendidas, y otras muchas que no puedo ver, pero se que están encendidas.
No diré cuales, ya sabes, se ven pero no se dicen.
#InsomniON
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