viernes, 23 de agosto de 2013

Vuelve...

Cuando se despertó tenía la cama inundada en mares de sudor y lágrimas, con montañas de incertidumbre y con la compañía de una soledad que se burlaba de él. Cuando miró a su lado la cama estaba vacía como sus ganas de ver amanecer otro día.
Apagado. Con las luces encendidas y todo a oscuras. Se levantó a beber agua, cada rasguño en la madera del suelo era un recuerdo que jamás se borraría. Cada paso le recordaba las piernas infinitas de ella andando por ese pasillo...Sin ni siquiera esforzarse podía oler su perfume...Al mirar al espejo roto con restos de sangre seca solo logró ver el borrón de aquella sonrisa....
Tarros de pastillas vacías por cada rincón de la encimera....todos vacíos. Daba igual, seguía sin poder dormir tranquilo, sin pesadillas.
Se bebió la botella. La reventó en mil pedazos contra el suelo. ¿Lo haría esta vez? No....no era tan cobarde como para tomar una decisión tan valiente.
Volvió a su habitación maldiciendo su falta de cobardía, quizás exceso de orgullo más bien.
Pateo los cuadernos que se contaban por decenas por toda la habitación, que ya empezaba a parecer minúscula, se tumbo en la cama y siguió escribiendo.
Cada vez con menos luz, cada vez con menos esperanza en su mensaje, cada vez más cerca de la desesperación.....tan cerca de serlo todo....y ahora imposible de conseguir nada....
Así paso sus días, sus noches, sus penas porque ya no le quedaban glorias....
Solo una palabra escrita millones de veces en cada renglón de cada página de cada cuaderno, como un último llamamiento desesperado por que la vida y el destino se den una tregua, hablen sus diferencias, se follen y vuelvan a estar bien....pero no sucedió nada....
La vida siguió, el se ahogo con las palabras que jamás pudo decir a quién ya no esta en este mundo, y aún, en su último suspiro, viendo a la Guadaña acariciando su garganta logró gritar esa palabra que llevaba tantísimo tiempo escribiendo....
Vuelve.