Mientras bebía me pareció ver durante un segundo que me miraba con unos ojos....
Me miraba con esos ojos. Esos ojos que pedían lo contrario de su boca. Me decía que la soledad era su mejor compañía, pero sus ojos me decían que se engañaba diciendo eso, que era así pero no quería que lo fuera.
Los mismos ojos. La misma mentira. Diferentes personas. Todos pidiendo ayuda. Nadie oye los gritos del silencio.
Todo lleno de gente, gritando, bailando, bebiendo, follando. Haciendo más ruido de lo que su cansada y pequeña alma podía gritar...
Esos ojos pedía la salvación, estaban apagados, faltos de vida....faltos de un lugar al que poder huir para recuperarse....eran las murallas en plena batalla....y no iban ganando.
Parecían al límite. Ajenas a lo que estaba alrededor, tan cercanos a su realidad y tan lejos de esta realidad...
Todos a sus vidas, a sus cosas, y yo durante ese segundo sintiendo su dolor, mi dolor, el mismo dolor que tuve, que suelo tener, que volveré a tener...Que tiene, el dolor con el que vive.
Quizás no vi nada....quizás me vi a mi durante ese segundo, tan cercano ese dolor mutuo, casi lo pude tocar....Quizás solo vi mi reflejo, quizás no vi nada, quizás estaba borracho...Quizás solo buscaba mi dolor en otros ojos que no fueran los de siempre...Quizás...
No se que vi, pero lo note. No tengo ni puta idea si de verdad fue así, pero sus ojos....mentían...
Pero paso ese segundo, y el tiempo adelanto horas, ya no veía esos ojos, ya no veía a nadie, solo estaba con mi botella....y seguí bebiendo....